Alemania entra por la puerta grande al club de los países bananeros
Publicado por Augusto en Marzo 7, 2008
Cuando obtuve mi primer trabajo en Alemania, me sentí en la gloria. Sin saber casi nada del idioma, mis pretenciones laborales eran casi nulas, mi primer salario que superaba en mucho al que hubiera tenido en España, en un puesto de mas categoría. Además entraba en la rueda del sistema social alemana, que me aseguraba una asistencia sanitaria de primera, incluídos los gastos de dentista sin límites, meses de cura en lugares paradisíacos, hospitales y rehabilitaciones de primera categoría y por tiempo casi ilimitado.Tambien tenía asegurada vivienda, alimento, vestimenta y vejez por cualquier eventualidad. El sistema social me aseguraba que mis derechos mínimos para vivir con dignidad estaban garantizados por el Estado en caso de que yo mismo no me los pudiera financiar y eso de forma casi automatica entre los derechos mínimos se incluían además mobiliario , artefactos domésticos incluídos un televisor y una radio.El único precio a pagar era una fidelidad para con mi empresa y mi empleador casi religiosa. Puntualidad, pausas reglamentarias, salud inquebrantable, pocos o escasos días por enfermedad, flexibilidad, eso quería decir estar dispuesto a sacrificar días libres si la empresa lo necesitaba , hacer horas extras ,cambiar o disponer mis vacaciones para cuando a la empresa le conviniera. Explotación? Yo no le llamaría así exactamente, porque todos esos esfuerzos extras eran retribuídos con honorarios y de acuerdo a los convenios laborales. Nadie se atrevía a pedir un aumento de sueldo, lo pactado al entrar a trabajar rara vez era modificado y era un destino casi individu8al y a medida. Trabajo en negro, había muy poco porque la gente prefería ganar un poco menos, pero acogerse al manto protector del Estado. Por supuesto que había excesos, tuve un jefe que no permitía a sus empleados ir al servicio si no era en la única pausa de media hora del mediodía que muchos preferían utilizar para comer, antes de hacer colas interminables en el servicio. Quien transgrediera esa regla, no escrita, al salir del servicio se encontraba con el jefe, quien le había estado esperando, reloj en mano, le recibía con una mirada admonitoria y le acompañaba a su puesto de trabajo donde le esperaba una montaña de asuntos sin resolver que se habían acumulado en esos pocos minutos de expansión de esfinteres.
Recuerdo haber preguntado, si no se quejaban al representante sindical ya que eso era un abuso bastante alejado de un trato humanitario. Me miraron con sorpresa como si quejarse de la empresa o de los jefes, identificados con la empresa, fuera un pecado capital inconcevible.
El representante sindical era tambien un buen amigote de los jefes y jamás se habría empeñado contra la empresa, por defender a un trabajador a pesar de que su puesto sindical le convertía enn intocable, un representante sindical no puede ser echado de la empresa mientras esté en funciones.
Similares anecdotas, me ocurrieron en otros trabajos que tuve, terminé por aceptar que en Alemania no existían los derechos laborales a no ser que trabajaras en alguna empresa metalurgica o fueras funcionario publico. Esos sí que se movían y obtenían lo que deseaban.
Mientras tanto las cosas fueron cambiando, de pronto la gente se hizo mas selectiva para buscar trabajo y una ola de inmigrantes desde fuera de Europa llegaban “El dorado” de forma masiva, para tomar las sobras de empleos , trabajos a destajo o comercios que los alemanes no querían aceptar. Estos inmigrantes pudieron traer a sus familias y a su vez ubicarlas en la seguridad social alemana sin haber trabajado para contribuir a ella.
Pronto aprendieron que solamente había que aguantar un año de trabajo para colgarse luego en un paro ilimitado y poder trabajar en negro. El estado aleman y las cajas de seguridad comenzaron a subvencionar la fiesta, con lo cual éstas quedaron exhaustas. Los beneficios sociales se fueron reduciendo, las jubilaciones tambien, hasta el punto de que un trabajador de 40 años, seguramente al jubilarse pasará a la pobreza y deberá depender de la ayuda estatal si es que para ese entonces todavía existe.Las empresas envueltas en ese descenso economico, congelaron los salarios, desipidieron personal. Ahorraron en capacitación, y por último se fueron a otros países mas baratos de la UE, como Rumania porque para algo sirve la UE, además de para ayudar a los supuestos países pobres africanos y a los palestinos.El paraíso aleman se acabó, las cajas de salud ya no pagan ni el dentista y tanto pobres como ricos, deben pagar cada cuatrimestre 10 euros para la atención medica mas un porcentaje de los remedios. Los ricos tienen ahora seguros privados de salud y de jubilación y los pobres cada vez pagan mas, su existencia mínima ay no está asegurada por el Estado : 300 euros para vivir viajar y vestirse no alcanzan en un país donde un litro de leche y un jabon cuestan un promedio de 2 euros y un par de zapatos arriba de los 50 euros. Los ricos invierten su dinero en Lichtenstein, evadiendo los impuestos, los pobres se llenan de deudas impagables e incobrables, sobre todo con los servicios públicos y cuando pueden, viajan en negro, roban en los supermercados o piden limosna y la clase media, esa que produjo el milagro aleman está desapareciendo.
Un país en donde se gastan fortunas en empresas militares en Afganistan , en Irak o en Africa y luego se nos cuenta con todo descaro que los militares padecen en casi un 50% de obesidad !
Lo que le faltaba a Alemania para entrar en el club de los países bananeros,, eran las huelgas salvajes. Ese tipo de huelgas tendientes a paralizar un país so demoler a una empresa, si no se accede a las mas mínimas exigencias de los sindicatos, ese tipo de huelgas en las que luego de llegar a un acuerdo aparecen nuevas exigencias que no habían sido conversadas y que justifican otra medida de protesta. Y no son huelgas que afecten a los capitales, sino huelgas dirigidas a paralizar la producción y a castigar a quienes, en un país,en donde se cierran empresas y se despiden trabajadores a troche y moche, veían con alivio el tener un empleo y poder llegar sin deudas a fin de mes.
Una huelga de transportes de 10 días, afecta a los trabajadores de a pié, a aquellos que no veían la necesidad de comprarse un auto y endeudarse porque los transportes publicos funcionaban y eran economicos y a los ecologistas quienes se bstienen de usar el auto para reducir el CO² y de esos hay muchos por aquí.
Quienes padecen por esta huelga son quienes quieren ir a trabajar, quienes no quieren perder su empleo, aunque quisieran ganar mas y quienes viajan durante horas en autobuses y trenes, porque nunca pensaron en la comodidad de vivir al lado de la empresa con tal de tener un empleo y aceptaron lo que había.A la huelga de transporte, le sigue la huelga de hospitales, de trenes de ,aeropuertos y de jardines de infantes y escuelas, así las mujeres generalmente, que tengan hijos se vean en la obligación de elegir entre la familia o el trabajo y ésto a nivel nacional.
En Berlín primer día tomaron el asunto casi con alegría, la mayoría desempolvó las bicicletas y monopatínes y hasta aprovecharon para bajar esos kilitos de mas , andando durante kilometros.Otra vez el pueblo aleman respondía al desafío, de afrontar la gran empresa de ser un ejemplo para el mundo, para que nadie supusiera que está demasiado enviciado con el bienestar. Si en el “tercer mundo” pueden, por qué no ellos tambien?.
Los transportes de emergencia que cada una hora y quien sabe cuando y donde, pasan como guaguas centroamericanas cargados hasta el techo, no convencieron a algunos pero las agujetas por tanto deporte antes y después de la jornada laboral, tampoco son muy soportables si el asunto dura 10 días.
Así que al segundo día de huelga se acabaron las frases optimistas y deportivas, del aire limpio, del medio ambiente y de patatín y patatan y la mayoría se agenció un auto con lo cual comenzó el caos urbano.
Para colmo el organizador de la huelga es un sindicalista perteneciente al partido ecologista y cuyo ingreso mensual es de 13.000 euros segun delató ayer un periodista del mismo periodico que antes de ayer y con gran entusiasmo, daba direcciones para alquilar bicicletas. Cada uno responde por donde mas le duele.
Las huelgas de funcionarios fueron declaradas ilegales por los juzgados, cada vez que ocurrieron, las huelgas de transportes de Berlin no han sido declaradas ilegales a pesar de que hubo una huelga sorpresiva que dejó tirados a todos los usuarios y se produjo en medio de negociaciones y actualmente se ha decicido que dure 10 días en principio, ya que podría ser indefinida. La empresa que ya está endeudada no puede pagar mas del 8% de aumento mientras que los sindicatos piden el 10%. Tambien se realizó las huelga en medio de las negociaciones.
La diferencia radica en que las huelgas de funcionarios se realizan contra un patron que es el Estado y que sin embargo no afloja ni un centímo y la de Transporetes de Berlín está dirigida contra una empresa privada cuya concesión finaliza en el 2010 y que no solamente está siendo atacada por el sindicato, sino por los así llamados”jovenes” de orígen migrante que no solamente llenan todos los días las paredes de las estaciones con nuevos grafitis, sino que atacan salvajemente a los usuarios, con consecuencias muchas veces mortales o de invalidez permanente de las víctimas.Estos ataques no se producen contra pasajeros y conductores de los trenes y líneas de cercanías estatales, sino contra usuarios y empleados de la empresa privada. La policía no entra en las estaciones de al empresa privada por no tratarse de lugares publicos. No me extrañaría que haya otra empresa que quiera la concesión y que los sindicatos no se mosqueen cuando comience a restringir servicios y a racionar el personal. No se trata simplemente de una protesta sindical, sino de una lucha de poderes, de intereses financieros y de la intención a mediano plazo de convertir a Alemania en un país bananero en donde los sindicatos, los partidos “sociales” y por que no tambien los directores ideologicos de turno, decidan sobre la vida privada y los destinos y suerte de las gentes, que habran pasado de ser ciudadanos con todo derecho, para ser subditos sumisos. Reacciones de los políticos:
El Partido liberal quiere que se empleen conductores polacops para reemplazar a los huelguistas.El alcalde socialista quien prefirió aliarse a la izquierda y losa verdes para administrar Berlin ha amenazado con renunciar.El Ministro de transportes del Partido de izquierdas acusa a los sindicatos de provocar el caos.Los sindicatos seguiran con su huelga hasta el día 15 para que los trabajadores puedan disfrutar sus “bien merecidas” vacaciones de pascuas y después de pascuas seguiran con el plan de lucha.Los preoletarios quienes somos las únicas víctimas de todos esta canallada seguimos aguantando. Hasta cuando?












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