NUEVA EUROPA- Nueva Eurabia

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La Unión Europea cada vez más tercermundista

Publicado por millenio en 29/11/2008

Cada vez más personas sin trabajo en España tienen que salir dia día a buscar comida en los cubos de basura, entre ellas muchos inmigrantes. En Alemania ocurre algo similar pero con los envases de las botellas que son devueltas en máquinas de supermercado y cuestan entre 8 y 25 centavos. No es hora ya de cerrar las puertas? Me parece que somos demasiados en este pequeño continente de crisis.

Trabajadores en paro. Mujeres separadas que se han quedado sin trabajo. Inmigrantes que no llegan a final de mes. Padres de familia que cada noche se tragan su orgullo para buscar la comida de sus hijos en cubos de basura.

Ciudadanos a los que nunca se les había pasado por la cabeza que acabarían rebuscando comida entre desechos. Cada vez son más, lo aseguran ellos mismos. Lo aseguran los responsables de los establecimientos a los que acuden cada noche.

Es, recoge La Vanguardia en un interesante reportaje de Luis Benvenuty y Raúl Montilla, la otra Barcelona. La de la gente que no pide ni siquiera ayuda y a la que le dan igual los adornos navideños. Son ciudadanos anónimos a los que la necesidad empuja a rebuscar entre los contenedores de basura a las puertas de los supermercados. Reconocen que a eso uno nunca se acostumbra. Es demasiado humillante.

La estampa se repite cada noche en muchas esquinas de Barcelona. Mónica – si hubiera podido elegir su nombre al nacer se llamaría así-tiene 58 años. Está divorciada. Se esconde del frío y de la vergüenza en un portal de calle Escocia, cerca de la avenida Meridiana. “Es que si alguien se entera de lo que estoy haciendo me muero. De verdad que me muero”. Asegura que la mejor basura es la de los supermercados Lidl, precisamente el que está esperando que cierre. “Yo vengo un par de veces a la semana, desde hace unos nueve meses, para echar una mano a una mujer mayor vecina mía que tiene una pensión de 300 euros y artrosis. La pobre no se puede levantar ni siquiera de la cama”, añade.

Los productos, prosigue, están a tres días de caducar, separados, en contenedores fregados, todo limpio. “También cojo cosas para mí, algún salchichón, un bidón de detergente, una lata de tomate… Cosas que cuestan dinero. Mis hijos tienen novia y trabajan en una empresa química ¿Qué dirían sus compañeros de la oficina si supieran que su madre hurga en la basura? ¿Y sus novias?”. Mónica se ganaba la vida limpiando casas y oficinas, pero una neumonía la mantuvo 18 meses de baja. Cuando se recuperó a medias, el mundo ya estaba en crisis. “La gente ahora no tiene dinero, prefiere limpiarse su casa. Tengo una pensión de 300 euros, y el alquiler me cuesta 200 ¡Si mis vecinos se enteran de esto me muero!”.

Algunos supermercados cuentan con un servicio especial de recogida de desperdicios. Los desechos duermen dentro de sus locales esperando los camiones que llegan a la mañana. Pero la gran mayoría de los supermercados de Barcelona opta por dejar sus restos en la calle de la mejor manera posible para los que los puedan aprovechar.

Normalmente no es política de empresa. Son los encargados, los mozos, los reponedores o las cajeras los que se preocupan para que el trance sea lo menos repugnante posible. Algunos establecimientos de restauración hacen lo propio, caso del Viena de la calle Pelai. Cada noche sus trabajadores dejan una bolsa llena de bocadillos y ensaladas para quienes lo necesiten a eso de las dos de la madrugada.

Unos diez minutos después ya no queda ni rastro. Siempre ha habido gente buscando en la basura. Siempre. Aunque los que llevan años sacándola al cierre nunca habían visto a tantos, y tan diferentes. De todas las edades. Procedencias y, normalmente, ordenados.

Los de cada supermercado suelen conocerse. Traban amistad. Mónica conoce muy bien a la anciana que tiene a su marido enfermo en la cama. A la mujer china, que apenas habla castellano, que hace un par de meses se quedó sola cuando su marido se quedó sin trabajo y regresó a su país. También a la pareja de extranjeros que da mucho miedo yque esta noche no ha venido. Yala pareja de estonios.

“A veces buscar comida es una locura. La gente se lanza y hay peleas”, explica Krants, de 22 años, el estonio, en perfecto inglés. “A pesar de que hay comida para todos”, agrega su novia. Están en paro. Hace quince meses que buscan comida entre los restos. “Vamos cambiando de sitio, buscando los más tranquilos”, aseguran.

En otro punto de la ciudad, en la calle Llull, la persiana metálica del Sorli Discau asciende con un estruendo. “Son familias normales que lo están pasando mal por la crisis. A todos nos puede tocar”, explica un empleado empujando los cubos. Antes de que el trabajador haya entrado de nuevo en el supermercado, las sombras de cuatro adultos y dos niños con carritos de la compra y bolsas de plástico se abalanzan sobre los contenedores. El silencio es ensordecedor.

“No es nada agradable. Soy soldador, cobro mil euros. Tengo dos hijos y mi mujer ahora no trabaja. Sólo por el piso pago 850 euros ¿Qué voy a hacer? ¿Morirme de hambre?”, explica un hombre con rasgos sudamericanos.

No quiere decir su nombre, ni su país de origen siquiera, por si se entera algún compatriota. “Es humillante, pero tengo que pensar en mis hijos”. Lleva cinco años en Barcelona. Mete su cuerpo en cubos de basura desde hace pocos meses. Su único pensamiento es poder salir a la luz cuanto antes.

A pocos metros, en la avenida Marina, poco antes de las diez de la noche, Abdul busca pescado en buen estado en una bolsa de basura abierta en canal. Está llorando. Aparta las hamburguesas de cerdo. Es musulmán. Marroquí. Diez años en España, los dos últimos con papeles. Trabajaba de vigilante de seguridad en obras, para una de esas empresas abanderadas por una rueda de carromato bicolor, hasta que le echaron hace ocho meses. Desde hace dos busca comida en contenedores. “No puedo volver a Marruecos, porque allí no me queda familia. Hace poco murieron mi padre y mi madre. Estoy de alquiler en una habitación y pago 300 euros”, explica.

“Yo era electricista -dice el palestino Rachid Ridan-y también mecánico, y tengo un hijo de ocho meses”. Todo transcurre en apenas cinco minutos, el tiempo necesario para separar en la acera la comida en condiciones de la que da asco, repartírsela y dejarlo todo impoluto, como si no hubiera pasado nada. No les gusta dejar huella.

“La mejor basura que he visto es la de un Caprabo cerca de la Sagrada Família – retoma la mujer a la que habría gustado llamarse Mónica-,allí pueden encontrarse hasta gambas. Lo que pasa es que por allí va una mujer rubia que está loca, una que le dejó el marido y se le fue la cabeza. Una vez vi cómo le tiraba una bolsa de alcachofas a un chino a la cabeza… Y luego le pegaba entre las piernas con una barra de hierro. Prefiero mi Lidl. Lo único malo que tiene es que a veces tardan mucho en sacar los contenedores, y pasas frío esperando”.

Los trabajadores del Caprabo de Sagrada Família reconocen que las peleas eran habituales hasta hace pocos meses. Que cuando los desperdicios eran pocos preferían guardarlos en su almacén a fin de evitar discusiones. Que en ocasiones los repartían ellos mismos en bolsas para que nadie se pegara. “Pero la rubia aquella que daba tantos problemas ya no se deja ver -añaden los empleados-. El perfil de las personas que vienen ha cambiado mucho desde que empezó la crisis. Son gente educada y muy necesitada, de aquí y de allá, no tienen pintas de tener la casa llena de bolsas de basura, lo único que tienen es hambre”.

“Sí, estos chicos del supermercado son muy majos”, dice una mujer de avanzada edad, barcelonesa, que se protege de la lluvia con una toalla en la cabeza. “A este señor no hace falta que le preguntes porque no habla nada”. El anciano sonríe y muestra las palmas de las manos. “No sé si es mudo o inglés. Pero así nos llevamos mejor. Porque han sido las perrerías de los hombres las que me han llevado a esta situación. Yo antes vivía bien”.

Los peatones aceleran el paso porque la lluvia aprieta. La mujer, lúcida y sensata, prefiere no dar detalles. Prefiere protegerse con ironías. “No, si yo esto lo hago para conocer gente, en realidad soy multimillonaria, pero meter la cabeza en la basura es más divertido que ir de compras ¡Una pizza!”. Guarda toda la comida, ordenadamente. La mujer se pone otra vez la toalla liada en la cabeza y se marcha bajo la lluvia a paso lento. Las nubes negras auguran que tardará en amainar. “Yo ya no celebro la Navidad”, grita empequeñeciéndose al final de la calle.

2 comentarios para “La Unión Europea cada vez más tercermundista”

  1. Muad-Dib escribió

    No puedo resistirme, he de decirlo otra vez.

    ¡Compatriotas!, ¡cristianos!, ¡¡prestadme atención!! Estoy aquí para inhumar a Europa, pero no para glorificarla; el mal que se hace en la historia sobrevive, con frecuencia el bien se entierra con los restos, ¡sea así con Europa!. Hoy el noble Islam, (que es, como sabéis, la verdadera palabra de Dios), por boca de sus Eruditos,-los que viven de los recursos de un subsuelo que desconocían -y los líderes de esa pacífica comunidad -que vive entre nosotros en un estricto y exclusivo respeto de sus propias normas-, nos dicen que esta Europa que los acoge y alimenta es corrupta.
    Si lo es, es la suya una falta grave, y gravemente estamos pagando su corrupción.
    Europa era mi herencia, para mi gloriosa y libre, pero el Islam dice que es corrupta, y el Islam, como sabéis, es la voluntad literal de Dios.
    Europa ensanchó y conectó al planeta, comerció con todos los pueblos, aprendió de sus errores y compartió conocimientos, ¿es eso corrupción?
    Pero el Islam dice que es corrupta y el Islam es la palabra misma de Dios.
    Europa acogió a sus enemigos, los protegió con sus leyes, curó a sus enfermos, atendió a sus familias y educó a sus hijos. La “corrupción” debería ser de una substancia más alejada de la generosidad.
    Sin embargo el Islam asegura que es corrupta y el Islam es sin duda la Voz de Dios.
    No hablo así para negar la verdad de la revelación Islámica, -pues a nadie está permitido, ni tampoco nadie debe atreverse a cuestionarlo-, pero estoy aquí para deciros lo que sé.
    Todos le debemos cuanto somos a Europa, ¿que razón tenéis para despreciarla?
    Oh raciocinio, has ido a buscar refugio en los irracionales pues los hombres han perdido la razón…..
    ……Un momento, mi corazón yace ahora con Europa y he de detenerme hasta que torne a mí…….
    Hace pocos años la luz de Europa iluminaba el Universo, hoy, infectada, agoniza y no hay nadie que, por incorrecto, la defienda.
    Cuando la Europa de mi herencia se haya desvanecido,- aunque yo no habré de verlo pues muerto seré en su defensa-, aquellos de vosotros que no hayáis caído, lloraréis aún más que por nosotros, los ausentes, por vosotros mismos y vuestros hijos, envidiaréis a los muertos en la lucha y recordaréis con vergüenza mis palabras.
    Sí, recordaréis las libertades, de reunión de acción de pensamiento que ella os daba, y maldeciréis vuestra suerte por negarla.
    Primero, al llegar, pedían “solo” trabajo, de uno en uno, poco a poco, luego llegaron a cientos, sin papeles, formación ni disciplina, sin cualificar y sin respeto, trajeron a sus familias, tomaron barrios enteros, después vinieron Imanes, Asociaciones, Mezquitas, negociaron, impusieron, exigieron… pedían respeto a su fe, y el respeto mutó a un miedo abyecto teñido de blanda suficiencia, y crecía y se extendía y sus límites chocaron y mas tarde aplastaron nuestras costumbres y leyes, luego las sustituyeron, todo en nombre de la tolerancia, todo a favor de la integración, por el “talante” y la concordia, que fueron los puñales que vertieron la sangre preclara de la Europa que los amaba, pues ella los alumbró y por sus cuidados crecieron.
    Empezó como Alianza, pasó luego a Privilegio y al final fué Hegemonía; hegemonía pactada con quien fue elegido en las urnas, las que electorales fueron y hoy son urnas funerarias.
    Y ese fué el golpe más sañudo de todos, pues a Europa, al ver que sus líderes la herían, la ingratitud, más potente que la traición, la anonadó completamente, estalló su anciano corazón, y ante la Sede de Bruselas, ahora ya casi Basora, la gran Europa cayó muerta.
    Que fatal golpe, amigos cristianos, pues todos caímos por él y la vil traición triunfó sobre nosotros.
    Mas no os incite yo a manifestaciones ni tumultos los políticos e imanes que han perpetrado esta acción son muy correctos. Los motivos o intereses que tienen en hacerlo es lo que ignoro, pero son correctos y serenos y no dudo que lo negarán plausiblemente. No pretendo agraviarles, prefiero ser injusto conmigo, con vosotros y nuestra cultura común, antes que con esos hombres tan correctos cuyos sagrados principios de “tolerancia” y “relativismo” traspasaron el alma de Europa.
    Yo no soy como ellos , yo soy solo un Europeo que amaba su herencia, hablo llanamente y no os digo sino lo que todos ya sabéis. Os muestro la historia y los hechos, pobres hechos mudos y callada historia antigua, y les pido que hablen por mí, pero no tengo ni estadísticas, ni índices ni previsiones ni la habilidad para esos mantras que adormecen o excitan. Pues si yo fuera de ellos y ellos yo, ese que no soy sabría incitar al furor vuestros ánimos y pondría en cada lustro de historia una causa capaz de levantar en genocida motín hasta las piedras de Europa.
    Y es una suerte que no pueda hacerlo, pues eso sería impedir que la Verdadera Religión, la revelación de la voluntad de Dios, perfecta, acabada e inmutable, escrita en árabe, que es la lengua de los ángeles, se imponga sobre las erradas y manipuladas versiones que nosotros los Cristianos Europeos nos empecinamos estúpidamente en conservar y en nuestros propios idiomas que son nada más que humanos. No hermanos, no hemos de defender nuestra civilización corrupta ni nuestra fe nacida del engaño y la falsedad, hemos de regalar el esfuerzo de nuestros padres, la fe de nuestros mayores, la ciencia y la cultura de nuestras patrias y nuestros mismos derechos, frutos de tantas luchas de tanto esfuerzo y de la sangre misma de nuestros antepasados, que es nuestra misma sangre, en manos de quienes vinieron a nuestro suelo pidiendo trabajo y que ahora exigen disculpas por ser como son las costumbres y ser libres nuestros hábitos y por nuestras leyes que a su fe ofenden, pues su Ley es superior, ya que procede de Dios, según ellos mismos dicen, y es de esperar que lo sepan y no nos mientan en ello, aunque sea en su provecho. No debemos defendernos, ni tampoco defender la herencia de nuestros hijos, puesto que defendernos sería horrible ofensa al Islam, y hay que aceptar que el Islam es la verdadera Ley del único Dios verdadero, o ser tachado de intransigente, xenófobo, y hasta de Eurocentrista vil y cerril reaccionario que es casi tan terrible como ser patriota en tu patria y además ser un cristiano.
    No os lo aconsejo; pero a los que de entre vosotros han de ser forzosamente o futuros conversos o dhimmis, sometidos en la que fué propia tierra, os diré que prefiero morir a someter mi pensamiento al pensamiento de un muerto que se casaba con niñas y mutilaba a rivales, y a quien Dios, según decía, revelaba solo cosas que le eran agradables y contra derechos ajenos pues los demás no importaban ni a ese Alá ni al Mensajero que se encontró entre la arena; y ya que he de morir, elijo morir defendiendo los valores de mi estirpe,de la cultura, del arte, de la libertad y el progreso que mi Europa representa. La vuestra, el descompuesto cadáver de la que amé y era mía, es la que vuestra sumisa , blanda, y meliflua cobardía se merece. Quedáos con ella esclavos, ya que lo sois voluntarios; los hombres que sigan siéndolo se me unirán sin llamarlos.
    Este fue un Gran Continente ¿cuando tendréis una civilización mejor?

  2. creditos escribió

    España es el país europeo con más paro, sobre todo juvenil, y con más aumento del desempleoBaja el consumo y la inflación cae hasta el 2,1% en la Eurozona

    La tasa de paro de la Eurozona subió una décima en octubre con respecto al mes anterior y se sitúa en el 7,7%. El incremento del paro es de cuatro décimas con respecto al mismo mes de 2007. Se tomen por donde se tomen, los datos de España son los peores. Con una tasa del 12,8%, nuestro país sigue encabezando la lista de países con mayor desempleo, seguido de Eslovaquia (10%). Holanda (2,5%), Austria (3%) y Dinamarca (3,2%) son los países con menor paro. España es también el país en el que el paro aumentó más en un año (4,3%), seguida de Estonia (3,4%). El país de ZP está a la cabeza del desempleo juvenil, con un 28% de paro entre los más jóvenes. En este ranking tiene un compañero distinto: Suecia, con un 22%.

    Con el incremento del paro y el empobrecimiento de la población, la inflación europea ha caído forzosamente en un año hasta el 2,1% (desde el 3,6% del año anterior), según datos de Eurostat. En España no se venden ni los coches usados. Según datos de la plataforma de vehículos en la Red AutoScout24, el precio medio de los coches de segunda mano experimentó una reducción del 5,5% y se situó en 13.240 euros durante el pasado mes de octubre.

    Carlos Menéndez
    http://www.creditomagazine.es

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